Un cuento de navidad en una ciudad inteligente

Es Navidad y no despiertas en la misma ciudad que conoces.

20 diciembre, 2018

Es un día después de navidad, el desvelo y la noche anterior te han agotado. Pero los recuerdos agradables compensan el cansancio. Tu smartwatch te avisa cómo ha sido la calidad de tu sueño y los niveles de hidratación en tu cuerpo.

Con toda tu voluntad decides pararte de la cama, tu estómago ruge y suplica comida. Con tus pantuflas de Santa Claus bajas a la cocina, donde tu refrigerador te tiene lista una recomendación balanceada que te ayudará a reponerte de inmediato de esa resaca que te aqueja en ese momento. Además, te avisa que, debido a la gran glotonería, te hacen falta varios insumos esenciales.

Pasado medio día pides un taxi para dirigirte al supermercado mediante una aplicación. Te sientes cómodo y seguro en tu viaje, ya que el taxi que utilizas tiene una aplicación con un retrovisor que contiene tus datos y la tarifa hasta tu destino. Además, cuenta con un botón de pánico y una cámara de seguridad, que te aseguran llegarás bien al super mercado.

Tienes algo de prisa porque deseas regresar a casa a ponerte el pijama y ver miles de series. El tráfico es inusualmente fluido. ¿Qué pasa? Parece que todo se alinea para que sea el día perfecto. Entonces, notas que todos los semáforos están completamente sincronizados para dar prioridad a las necesidades del tráfico, es definitivamente una maravilla.

Llegas muy rápido a tu destino. Revisas la lista enviada por tu refrigerador, y recorres los pasillos en busca de lo que hace falta. Como siempre olvidas la ubicación de la leche, el carrito te avisa en qué pasillo está y te ofrece la mejor opción con base en tus compras realizadas anteriormente.

Te preocupa un poco llevar todas tus comprar y esos regalitos que compraste de más en la calle, es una época caracterizada por la inseguridad. Pero notas que un comando móvil vigila la zona en la que te encuentras. Asimismo, puedes notar cámaras de detección, y monitoreo constante. Suspiras y con las compras, disfrutas caminar a tu casa. Es de noche, pero no te sientes inseguro, todo está monitoreado y el alumbrado público va regulando la luz conforme a tu paso, lo cual te hace sentir tranquilidad y seguridad.

De pronto tu smartphone vibra y es tu jefe pidiéndote con urgencia el último reporte enviado, lo resuelves en segundos, debido a que tu información está en la nube ya que tu empresa implementó la infraestructura hace años. ¡Listo! Reporte enviado.

Has llegado a tu casa y decides volver a descansar. Mañana será otro día que puedas disfrutar.

Suena tu despertador, y descubres que todo fue un sueño, aunque ¿realmente lo es?

Categorías